viernes, 20 de febrero de 2009

Ud es el blanco

En la Guerra sin Fusiles, la Guerra de Cuarta Generación (también llamada Guerra Asimétrica), el campo de batalla ya no está en el exterior, sino dentro de su cabeza.

Las operaciones ya no se trazan a partir de la colonización militar para controlar un territorio, sino a partir de la colonización mental para controlar una sociedad.

Los soldados de la 4GW ya no son militares, sino expertos comunicacionales en insurgencia y contrainsurgencia, que sustituyen a las operaciones militares por las operaciones psicológicas.

Las balas militares son sustituidas por consignas mediáticas que no destruyen su cuerpo, sino que anulan su capacidad cerebral de decidir por usted mismo.

Los bombardeos mediáticos con consignas están destinados a destruir el pensamiento reflexivo (información, procesamiento y síntesis) y a sustituirlo por una sucesión de imágenes sin resolución de tiempo y espacio (alienación controlada).

Los bombardeos mediáticos no operan sobre su inteligencia, sino sobre su psicología: no manipulan su conciencia sino sus deseos y temores inconcientes.

Todos los días, durante las 24 horas, hay un ejército invisible que apunta a su cabeza: no utiliza tanques, aviones ni submarinos, sino información direccionada y manipulada por medio de imágenes y titulares.

Los guerreros psicológicos no quieren que usted piense la información, sino que usted consuma información: noticias, títulos, imágenes, que excitan sus sentidos y su curiosidad, sin conexión entre sí.

Su cerebro está sometido a la lógica de Maquiavelo: "divide y reinarás": Cuando su mente se fragmenta con titulares desconectados entre sí, deja de analizar (qué, porqué y para qué de cada información) y se convierte en consumista de órdenes psicológicas direccionalas a través de consignas.

Los titulares y las imágenes son los misiles de última generación que las grandes cadenas mediáticas disparan con demoledora precisión sobre su cerebro convertido en teatro de operaciones de la Guerra de Cuarta Generación.

Cuando Ud. consume titulares con "Bin Laden", "Al Qaeda", "terrorismo musulmán": su mente está consumiendo consignas de miedo asociadas con "terrorismo", y su cerebro está sirviendo de teatro de operaciones a la "Guerra Contraterrorista" lanzada para controlar a las sociedades a escala global.

Cuando Ud. consume prensa internacional sin analizar los qué y los para qué, los intereses del poder imperial que se mueven detrás de cada noticia o información periodística, Ud. está consumiendo Guerra de Cuarta Generación.
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jueves, 12 de febrero de 2009

La gran Nalbandian

Por Gonzalo Neidal


El tenista va a la red. El rival le tira un “globo”, que lo supera.

El tenista corre hacia la pelota desde atrás, la alcanza y la devuelve con su raqueta entre las piernas abiertas, de espalda a la red.

Es la “gran Willy”, golpe adjudicado al más grande tenista argentino de todos los tiempos: Guillermo Vilas.

David Nalbandián no podía ser menos en esto de inventar golpes.

Llegó a una estación de peaje y le dijo a la empleada que debía cobrarle: “soy Nalbandian, paga el de atrás”.

La chica le creyó, levantó la barrera y el tenista pasó sin pagar.

El que venía atrás no pagó. Ni conocía a Nalbandian, salvo por sus participaciones en las primeras rondas de algunos torneos de tenis.

Era una broma de Nalbandian. Una picardía argentina. O cordobesa. Una cargada.

Nalbandian se ahorró los centavos, la que tuvo que pagar el ticket fue la empleada del peaje.

Es más fácil hacerse el pícaro en una estación de peaje que ganar un Grand Slam.

Es más sencillo hacerle un pagadiós a una humilde empleada que ganar la Copa Davis con todo a favor.

No sabemos si lo ahorrado en el peaje será destinado por el tenista a una caja de ravioles para conservar la robustez abdominal que lo hace agitar en exceso cada vez que corre una pelota.

Ignoramos si se trató, en realidad, de un ahorro de tiempo en su raudo trajinar rumbo a un corso carnavalesco o hacia un rally.

Pensándolo mejor, podríamos decir que pese a su esfuerzo, Nalbandian no inventó nada.

Eso de que pague el de atrás, es algo que cada gobierno intenta siempre: que el que lo suceda se haga cargo de pagar las cuentas pendientes. En esto coinciden todos. O casi todos, algunos por insuficiencias, otros por incapacidad, otros en forma deliberada.

Pero todos ellos prefieren no pagar, para que pague el que llega después. Es casi una costumbre argentina.

Se trate de empleados públicos tomado por un gobierno y pagado por todos los que le siguen.

O jubilados pasivizados por una administración y pagada por las que vienen atrás.

O deudas contraídas por un gobierno y afrontada por los que vienen detrás.

Una gran picardía argentina, de la que somos también culpables los votantes, que jamás nos interesamos por estos detalles y echamos la culpa a quien está gobernado cuando estalla la bomba.

“Paga el que viene atrás” es, en realidad, la Gran Estrategia de la inmensa mayoría de los gobiernos argentinos, de cualquier nivel.

Lo de Nalbandian es casi una representación “in vitro”.

Podría haber dicho: “no me cobren, soy Nalbandian”. Pero Giordano muy probablemente le hubiera reclamado derechos de autor.

Ahora es David Nalbandian el que podrá reclamar cuando descubra que algún político gasta sin dinero, pasándole la deuda al que sigue.

Un nuevo invento argentino.

Como la birome, como la jeringa desechable, como el colectivo.

Un país verdaderamente creativo.

Y, como aseguraba Alberto Olmedo, generoso.

lunes, 9 de febrero de 2009

Elecciones de Octubre en Argentina


Al fin luego de su viaje a España la presidenta argentina viajó a Salta para interiorizarse de la tragedia de los salteños.

El encargado de informarle sobre esta desgracia mientras sobrevolaban en el helicóptero le dijo:

- Señora, tenemos que hacer algo por esta pobre gente.

- Ay sí, me emocionan mucho los niños. Voy a dar orden que inmediatamente les traigan juguetes a todos y todas.

- ¡Pero señora! ¡Esos chicos llevan días sin comer!!!

- Ahhh no!!! Entonces si no comen, no hay juguetes. Caprichitos no!


El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza. Arturo Jauretche
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En octubre de 2009 se llevarán a cabo elecciones legislativas en la República Argentina para renovar la mitad de los miembros de la Cámara de Diputados y un tercio de los miembros de la Cámara de Senadores.

La elección de diputados se llevará a cabo en todo el territorio nacional y se elegirán senadores en las provincias de Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chubut, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.

Las provincias de Corrientes y Santiago del Estero elegirán gobernador y vice.

jueves, 29 de enero de 2009

Ruido adentro


El Calafate es una localidad ubicada en la región de la Patagonia argentina, en el Departamento Lago Argentino; Provincia de Santa Cruz; y aunque la llamen la capital nacional de los glaciares, hay gente que tiene terror de vivir ahí.

En la madrugada ella sintió ruidos detrás de la puerta de su habitación. Más ruidos en el corredor.
Esperó unos segundos arropada en su cama. Los ruidos continuaban ahora en la sala. Estaba segura de que eran en la sala. Entonces se levantó.
Fue hacia la puerta. Se apretó contra ella. Los ruidos seguían. Esta vez en la cocina. Ella volvió a la cama. Sin éxito buscó algo en su velador. Insistió debajo de su cama, su almohada, entre sus sábanas. Nada. Luego, terminó quedándose mirando largamente la puerta.
Al otro lado, los ruidos proseguían en toda la casa.Por la mañana ella estaba en la cocina. Sorbía lentamente su café con aires de esfinge. Sorbía mientras miraba al otro untar un pan con mantequilla.
-Te digo que ya no quiero permanecer un rato más aquí en El Calafate-dijo ella mirándolo por sobre la taza de café.
-No te asustes Cris, ya pasará -argulló el otro.
-Jodete, yo me largo. Nos están asediando.
-¿Y todo esto que tenemos?
-¡Que se lo lleve el diablo, no me importa!
-Eres una tonta, vas a dejar que se salgan con la suya y nos quiten lo que supimos conseguir.
Ella sintió su café frío. Puso la taza sobre la mesa húmeda y grasienta. El otro dejó de untar más mantequilla en su pan. Dio un mordisco. Desde la ventana caía un rayo de sol. El rayo llegaba hasta los pies de ella.
- Entonces alquilémoslo como a las otras propiedades - dijo el otro mordiendo su pan.
-¿Quién lo querría?
- Cualquiera que no les tema.
- Todos les temen.
- Yo no.
Ella dejó de mirarlo. Sonrió. El rayo de sol encendía ahora su larga cabellera castaña.
- Estás loco- dijo.
- No, únicamente que no tengo miedo.
El otro la miraba con su ojo desviado mientras seguía mordiendo su pan.
Ella no quería ceder, pero él continuaba insistiendo.
A ratos era como un ruido que le martillaba en su cabeza. Un ruido que iba de un lado a otro, como aquellos ruidos de la madrugada anterior.
-¿Eras tú, no?, le dijo ella.
-¿Qué?, respondió él.
-No te hagas el tonto, eras tú el de los ruidos.
-¿Deliras?
-No, eras tú.
-¿Estás loca?
-¡Eras tú, maldito, tú!
Un poco perturbado el otro dejó de morder su pan. Lo dejó a medio consumir sobre la mesa. Lo dejó y salió. Ella lo vio a cruzar a través de la puerta.
Sintió sus pasos en el corredor, la sala, su habitación, el baño, nuevamente la sala, el corredor...Ni cuenta se dio de las horas que pasaron. Había llegado la noche y ella seguía en la cocina. Estaba sola y temblaba. Sola y mordiéndose los nudillos. Mordiéndolos como si fueran un pan. Un pan ensalivado y lleno de mocos.

Ella mordía sin dejar de mirar hacia la puerta. Detrás, los ruidos, otra vez incesantes, en toda la casa...
- Mañana me mudo a la Quinta de Olivos, se dijo ella a sí misma mientras amasaba un moco con sus dedos.

El test de inteligencia

En uno de los secretos viajes a Cuba del Excelentísimo Señor Presidente, Coronel Hugo Chávez Frías, visita a su amado Comandante y moribundo Fidel Castro Ruz, y le pregunta:

-Comandante Fidel, ¿podrías indicarme cuál es ese secreto tan bien guardado, que te ha permitido perdurar por más de 50 años en el poder, sin que se te presente esa terrible oposición????

-Mi querido amigo, es muy fácil: sólo tienes que rodearte de gente inteligente y ágil. Eso es fácil, busca a tu alrededor y los encontraras, te pondré un ejemplo para que me entiendas.

Fidel toma el teléfono, y llama al Premio Nóbel, Gabriel García Márquez, para preguntarle:

-Querido Gabito, ¿quieres decirme quién es el hijo de tu padre y el hijo de tu madre, que no es tu Hermano?

Gabriel García Márquez responde inmediatamente:
-Pues yo, Fidelito.

Castro le dice a Chávez:
-¿Viste, amigo? Eso es lo que necesitas, amigos inteligentes cerca tuyo.

Semanas después, y con la inquietud en su mente, el coronel Chávez viaja a La Paz, Bolivia, a reunirse con su muy entrañable amigo Evo Morales, y le dice:

-Amigo Evo, quiero preguntarte algo y si me contestas bien, te regalaré 500.000 barriles de petróleo el próximo mes.

Evo contesta: -Venga esa pregunta, Huguito.

Chávez le dice: -¿Quién es el hijo de tu padre y el hijo de tu madre, que no es tu hermano???

Asustado e incrédulo, Evo Morales se queda pensativo y le dice a Chávez:
-Amigo, me dieron ganas de orinar, espérame un minuto, voy al baño y mientras tanto pensaré tu respuesta...

Evo, muy preocupado, llama con su celular rápidamente a España, y le dice a José Luis Rodríguez Zapatero:
-Ayúdame con una respuesta a la siguiente pregunta: ¿Quién es el hijo de tu padre y el hijo de tu madre, que no es tu hermano???

Rodríguez Zapatero le responde rápidamente:
-Pues yo, Evo ¿que te creías?

Evo Morales, contento, regresa donde su amigo Chávez, pensando en los 500.000 barriles que se ha ganado. Y le dice:
-Querido amigo Chávez, ya tengo tu respuesta: el hijo de mi padre y el hijo de mi madre que no es mi hermano es el presidente Rodríguez Zapatero.

Hugo Chávez se ríe a carcajadas y le dice:
-Amigo Evo, eres un bruto. Es Gabriel García Márquez, jajajaja.

viernes, 23 de enero de 2009

Algo que se fue del paraíso


Si alguna escritora marcó a la generación de niños españoles de los 50 y 60 fue la británica Richmal Crompton (1890–1969) que en 1924 creó a su famoso personaje William Brown, Guillermo Brown para los amigos, protagonista de treinta y ocho libros de relatos infantiles que escribió hasta su muerte.

En sus disparatadas peripecias Guillermo y su pandilla, "Los Proscriptos", ponían continuamente a prueba los límites de la civilización de la clase media, con resultados, como era de esperar, siempre divertidos y caóticos.
*****
La señora Monks, esposa del Vicario, se había acercado al puesto. No había olvidado el incidente de su abrigo, y estuvo vigilando a Guillermo a distancia desde que comenzó la venta.

-¡Qué señora más rara! –dijo-. Es todo un carácter, ¿verdad? ¿has visto el precioso Whistler que ha traído para la señora Lane?

A Guillermo le daba vueltas el cerebro.

-¿El... qué? -preguntó con desmayo.

-El Whistler -dijo la señora Monks-. ¿No sabes quién era Whistler, querido? Fue un pintor y aguafortista que vivió a finales del siglo pasado. El cuadro que ha traído la tía de la señora Lane es un pequeño nocturno exquisito.

El cerebro de Guillermo giraba todavía más de prisa al contemplar con el mayor asombro cómo la tía abuela Sara se llevaba un extremo de la trompetilla a su oído y entablaba conversación con sus vecinos. ¡Caramba! ¡No era de extrañar que no silbara!

Tía Sara sentíase plenamente satisfecha de sí misma. Había recuperado su trompetilla y calentado las orejas de Huberto. Cosa que había estado deseando hacer desde su llegada... Sus ojos se posaron en Guillermo. Allí había otro niño... un niño simpático y sincero, no de esos que roban las trompetillas de los sordos y los regalos a los puestos de Saldos para gastar una broma. Guillermo, recién salido de manos de su madre, aparecía pulcro y pulido, y esto le daba un falso aspecto de melancólica virtud. Después de haberse desahogado tirando de las orejas de Huberto, tía Sara sentíase generosa y derrochadora. Abrió su bolso y sacó seis peniques.

-Aquí tienes un pequeño regalo de Año Nuevo, hijo mío -le dijo.

Guillermo se animó. Al fin y al cabo le habían dado "algo" por la trompetilla... Decidió abandonar su carrera de ladrón hasta saber un poco más de los Whistlers y cosas. Considerándolo desapasionadamente, su mal propósito no había resultado mucho mejor que los buenos. Pero tenía los seis peniques... Aunque seis peniques eran menos que cien libras, siempre eran mejor que nada.

Y mientras caminaba deprisa por la carretera para ir a reunirse con los Proscriptos, decidió pasarse todo el año sin ningún propósito.

lunes, 19 de enero de 2009

El pichón

El Dr. Farini visitó como médico al hijo de Mitre.

Después Divus Bartolus lo invitó a pasar a conversar a la sala, y en un lugar privilegiado, Farini descubrió una miniatura de Juan Manuel de Rosas.

Extrañado el Dr. Farini de que Mitre, antirosista acérrimo, tuviera una miniatura de Rosas, le pidió explicación:

- ¿Y esta miniatura?

- Don Juan Manuel - dijo Mitre - ¿le extraña?

- No es para menos - sin salir de su asombro - ¡ Un retrato de Rosas en su casa ?

- ¿No sabe Ud que yo le debo al vida a don Juan Manuel?

- ¿Cómo? - preguntó Farini.

- Le explicaré - dijo Mitre - cuando yo era chico y vivía en la estancia de Gervasio Rosas, a cuyo lado me crié, cierta vez éste me envió a una estancia vecina ubicada en la margen opuesta del Salado. Había llovido bastante y el río estaba algo crecido. Yo no era baqueano en los pasos y buscaba el más aparente para vadearlo, y ya iba a intentarlo por donde mejor me pareció, cuando surgió de improviso un jinete muy apuesto y muy bien aperado que me gritó:

- Chiquilín ¿que vas a hacer?

- Voy a pasar el río, Señor.

- Por ahí no, criatura, te vas a ahogar - y agregó imperativo, dando espuelas a su caballo: - ¡Sígueme!

- Yo le obedecí - dice Mitre - y anduvimos silenciosamente varias cuadras costeando el río, hasta que en determinado paraje me dijo:

- Ese es el vado más seguro. Agarrate bien de las crines de tu caballo y andá tranquilo, pero fijate bien para no errarle en el regreso.

- Gracias señor, le respondí.

- ¿Y como te llamas? - me preguntó entonces el providencial personaje.

- Bartolomé Mitre, señor - le respondí.

- ¿De donde eres?

- De lo de don Gervasio Rosas, señor.

- Ahá, Decile a Gervasio que dice su hermano Juan Manuel que no sea bárbaro, que no se envía a una criatura como vos a cruzar el Salado. ¡Y dale recuerdos míos!

- Con este antecedente, imagínese, mi querido Farini - terminó Mitre - que tengo razón para tener al efigie de Rosas en mi escritorio, debiendo advertirle que esa ha sido la única vez que he visto personalmente al terrible don Juan Manuel, contra quién debí escribir tanto después.

(Cesar Grass: “Rosas y Urquiza - Sus relaciones después de Caseros. Bs.As. 1948)